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Yule o la Navidad vikinga

Yule o la Navidad vikinga comienza este año el 21 de diciembre, cuando comienza el invierno y es la noche más larga del año, hasta el 1 de enero, 12 noches.

Conocemos como Yule o Yuletide las fiestas en celebración del solsticio de invierno que se llevaron a cabo en los pueblos germanos paganos, entre ellos los vikingos. En nórdico antiguo se conoció como júl o jól y se trataba de un festival precristiano que duraba alrededor de doce días; una fiesta dedicada tanto a la familia, a los parientes y amigos ausentes como a la fertilidad.

Los pueblos paganos fueron muchos, no sólo los vikingos o los germanos, y antes de la llegada del cristianismo existieron otros grandes pueblos paganos como los celtas, los íberos, los griegos o los romanos.

Estos pueblos paganos no sólo celebraban banquetes y libaciones en honor a sus dioses, sus dioses eran la propia tierra, la propia naturaleza y su adoración estaba ligada a ellos y a sí mismos. Celebraban el inicio de las cosechas y su fin, celebraban los solsticios, los cambios de estación, celebraban la vida y celebraban la muerte.

Uno de estos pueblos paganos era el propio Imperio Romano, donde también se celebraba el solsticio de invierno con un significado muy similar al de los vikingos o germanos, “cuando el sol vence a las tinieblas y los días empiezan a alargarse”.  Sin embargo, en el año 313 en emperador Constantino I decretaba la libertad de culto en el Imperio y el cristianismo dejaba de perseguirse a través del Edicto de Milán y en el año 380 el emperador Teodosio I promulgaba el Edicto de Tesalónica, por el cual el catolicismo se convertía en la religión única y oficial del Imperio.

Como era de esperar, el pueblo romano no se cristianizó de golpe y siguió celebrando sus festividades ancestrales, por lo que a la Iglesia no le quedó otro remedio que cambiar las tradiciones paganas por las cristinas.

Se cree que coincide también con una festividad romana lamada Saturnalia, en honor a Saturno, que comenzaba el 17 de diciembre y duraba siete días. Al final de Saturnalia, el 25 de diciembre, se celebraba el Natalis Invictis Solis o Deus Sol Invictus, el nacimiento del sol invencible dedicado al dios Apolo.

Ese mismo 25 de diciembre también se celebraba la fiesta de Brumalia que coincidía con el solsticio y que estaba dedicada al dios Baco, aunque para otros este nombre significa “fiestas de invierno“, del latín bruma  que significa “el día más corto“, e incluso, “invierno”, porque los brumales caían en esta estación. Durante esos días los romanos descansaban, no guerreaban, intercambiaban regalos e incluso los esclavos recibían prebendas como raciones extras de comida o, incluso, la liberación.

La palabra Navidad proviene de la palabra latina nativitas que significa nacimiento y se refiere particularmente al nacimiento de Jesucristo, sin embargo, en ninguna parte de la Biblia se menciona la fecha exacta de su nacimiento. Los romanos, al cristianizarse, adaptaron estas festividades, unas de las más importantes y que no podían quitarle al pueblo, y las convirtieron en el nacimiento de Jesús y en el día de Navidad en ese mismo 25 de Diciembre.

No es una fiesta exclusiva de los vikingos, con sus variantes muchas sociedades paganas han dedicado celebraciones a los cambios de estación ya que la naturaleza y los hombres y mujeres en el mundo pagano formaban un vínculo indesligable. Y dentro de estos cambios Yule es la luz y la fertilidad, es el nuevo comienzo de la vida.

La importancia de los solsticios en los países septentrionales es indiscutible ya que son países en los que se viven grandes periodos de tiempo bajo el manto de la oscuridad y donde el sol hace fugaces apariciones y especialmente es en ese momento, en esos doce días alrededor del solsticio de invierno, cuando el sol está más escondido, cuando la noche es más profunda y más oscura, antes de que sol comience a dejarse ver un poco más y a hacer los días un poquito más largos.

Parecía que el sol se tomaba un descanso antes de volver a comenzar el ciclo y por ello los días de Yule eran un momento de descanso, una imitación del sol, una vez terminados los trabajos otoñales y antes de comenzar con los del siguiente año. Es por ese motivo que la festividad estaba especialmente dedicada a la fertilidad ya que se pedían buenas cosechas y prosperidad para el año que estaba a punto de comenzar y se bebía “til aar og fred”, para la paz y las buenas cosechas, una máxima en la idiosincrasia vikinga.

Yule se celebraba con un gran sacrificio, dedicado a los dioses de la protección y la fertilidad, Frey y Thor, para seguir con un gran banquete donde comían los animales que sacrificaban. Además de tomar cerveza, hidromiel y otra bebida llamada jólaöl.

Tradiciones de Yule o la Navidad vikinga

Yule Log:

Esta tradición trataba de encender un gran tronco del año anterior, que debía arder durante la noche. Sus llamas espantaban a los malos espíritus y sus cenizas se esparcían por los campos a la mañana siguiente con la creencia de que traería buenas cosechas el año que entraba.

Yule Goat:

Curiosamente la cabra es un símbolo por excelencia en los países escandinavos en Navidad. Thor, el dios del trueno, conducía un carro tirado por dos cabríos, con la peculiaridad de que podía alimentarse de ellos y luego revivirlos cubriendo los huesos con su piel y mediante el poder de su martillo, y eran éstos los animales que se sacrificaban en su honor. Thor era también considerado el dios protector de los campesinos, de la justicia, las cosechas y el clima, es por ello que en esta parte de la celebración era el absoluto protagonista.

En el siglo XIX, fue la cabra el animal que se asoció con ser portadora de regalos.

Yule Boar:

El típico jamón de Navidad una tradición ancestral de los pueblos germánicos que ha llegado hasta nuestros días.

Wassailing:

Esto consistía en ir de wassai por el pueblo, es decir, en ir brindando y cantando. Su peculiaridad es que no solo se brindaba con personas, sino que se podía brindar con elementos de la naturaleza por un próspero año nuevo. Esto derivaría con el tiempo en la práctica de ir de puerta en puerta cantando villancicos (o canciones tradicionales), incluso se cantaba a las huertas para pedir fertilidad y buenas cosechas.

El árbol de Yule:

Se colocaba bajo techo un árbol que recordaba al Yggdrasil, el Gran Fresno de la mitología nórdica del que penden los Nueve Mundos. Evidentemente da que pensar que de aquí sea de donde venga la tradición del árbol de Navidad. San Bonifacio, evangelizador de Alemania, cortó un árbol consagrado a Thor o a Yggdrasil y colocó un pino en su lugar, significando el amor perenne a Dios. Posteriormente lo decoraría, de tal manera que en teoría es éste el origen de nuestra tradición.

Rituales para Yule o la Navidad vikinga

PRIMERA NOCHE DEL SOLSTICIO, CELEBRACION A LAS MADRES: Coincidía con la celebración de las madres y por ende todo rondaba en agradecimientos a los vanires, a la madre Frigg por los nacimientos, a Frey por la buena cosecha y la fertilidad.

Los participantes portaban sus propias runas al árbol de Yule o pino decorándolo, también podan agregar estatuillas de animales o dioses. Entre las ramas del árbol se colocaban retazos de cuero con los nombres de los integrantes de las familias y se los encerraba en un círculo para que los ases los protegieran.

A los pies del pino se colocaba un cuenco donde se colocaban las ofrendas a los ases y vanires.

SEGUNDA NOCHE DE YULE: Se eligen 12 velas de colores y se les tallan runas e invocaciones en Futhark. Estas velas invocadas con deseos y agradecimientos se colocaran en ventanas y se prenderán todo lo que resta del Yule hasta que se consuman en ese mismo lugar.

TERCERA NOCHE DE YULE o NOCHE DE BALDER: Decoración con muérdago. Fogatas en la nieve.

La edda cuenta que fue a través de una espina de muérdago envenenada la causante de la muerte del as Balder, el dios sol y que su madre la asynjur Frigg quiso repartir la vida y el brillo de su hijo a toda la humanidad, por eso en las noches de Yule alienta a colocar muérdago encima de puertas y esquinas para derrotar el mal, representada por la oscuridad y que su espina filosa y sus frutos sean para bien y portar amor a los humanos. También encender fogatas en el exterior para indicarle al dios sol el camino a casa.

CUARTA NOCHE DE YULE: Se apagan las luces y se recita la frase “Naeir verden er i moerket ma gudene lede meg far a slae pa layset” (Cuando el mundo se encuentre en oscuridad los ases me guíen a encender la luz) y la persona a cargo del hogar comienza a encender las velas una por una.

QUINTA NOCHE DE YULE: Esa noche se agasaja al anfitrión quien cuida la casa grande las noches de Yule y protege a los invitados de los intrusos, sea malos espíritus, demonios del bosque o la oscuridad. Cuando amanece se les obsequian prendas abrigadas, nuevos esquíes u otro regalo.

SEXTA NOCHE DE YULE: Se colocan runas en las puertas de los hogares para asegurar que la oscuridad no ha entrado allí y el hogar esta protegido.

SEPTIMA NOCHE DE YULE: Se prepara el “pan de Yule” al igual que el jabalí se prepara para la última noche, este pan se reparte entre todos los invitados. Se lo acompaña con cerveza, vino especiado o hidromiel.

OCTAVA NOCHE DE YULE: Se realizan figuras de madera conmemorativas de los ases y se las coloca a los pies del pino de Yule.

NOVENA NOCHE DE YULE: Se recomienda hacer caminatas y recreos en contacto con la naturaleza durante el día y tomar conciencia de uno mismo, sus aprendizajes y arrepentimientos luego, por la noche, tallar una runa que te represente en ese momento, quemarla y desparramar las cenizas al exterior para los buenos augurios y deseos.

DECIMA NOCHE DE YULE: Preparar la mesa especial con todas las runas y servir alimentos variados.

UNDECIMA NOCHE DE YULE: Portar una prenda de algún ancestro o persona que uno quiera mucho. Tallar una runa para los buenos augurios y llevarla encima.

DUODECIMA NOCHE DE YULE: La última noche de celebración se busca un gran leño que arda toda la noche, utilizar prendas blancas y encender hogueras que ardan hasta que regrese la luz. Cuando amanece y el leño ha terminado de arder, se guardan las cenizas del mismo para encender el próximo leño cuando se celebre Yule el próximo año.

Espero que te haya gustado la información para esta festividad tan importante y que los dioses en los que creas te traigan la abundancia, la felicidad y salud para este nuevo comienzo. ¡Felices Fiestas!