
La luna menguante de noviembre comenzará el miércoles 16 a las 14.27h en España. Ingresamos a la fase menguante de la lunación escorpiana y nos acercamos al renacer desde las cenizas que anuncia Sagitario. Después de dos eclipses el cansancio es palpable y necesitamos descanso.
Estos días serán ideales para recuperar energía, divertirnos y reconectar con aquello que nos apasiona y conmueve. Sentimos en el aire un aroma diferente. Y a pesar de que queda mucho por enfrentar y resolver, podemos relajarnos, quizá los mensajes ocultos se manifiesten en sueños o en señales sincrónicas.
A guardar cada cosa en su lugar. Esta Luna ordena, limpia y prioriza desde lo más pequeño hasta lo más grande. Después de tantas sacudidas, recomiendo volver al mundo terrenal, observar el entorno, revisar nuestra rutina y analizar nuestro estado físico, mental y emocional.
Volvemos a levantar cabeza, enderezándonos de a poco. Estos necesarios días de trabajo que ayudan a nuestro bienestar, cuentan además con la novedad del ingreso de Mercurio y Venus en Sagitario. Nos llenamos de optimismo progresivamente.
En torno a la noche del 17 al 18 de noviembre, tendrá lugar una lluvia de meteoros de las más sustanciosas e impresionantes de todo el otoño. Se trata de las Leónidas, una «lluvia de estrellas» veloces y especialmente brillantes originada por el cometa Tempel-Tuttle que se originará durante la fase de cuarto menguante que iniciará el 16 de noviembre.
La fase de luna menguante es ideal para hacer rituales o cosas en dónde se necesite menguar, reducir, cortar o terminar. Y momento propicio para hacer reflexión hacia nuestro interior, de quietud, de no tomar decisiones ni de iniciar proyectos.
Es un tiempo de depurar, de limpiar, de organizar y de preparar el terreno para que se encuentre con buena energía en la próxima etapa que es la luna nueva.
Es un fin de ciclo, un tiempo de cierre y, al mismo tiempo, de alistarnos para un nuevo cúmulo de experiencias. Los proyectos que están andando deben ser concluidos; de lo contrario, tienen riesgo a dispersarse.
Durante la Luna menguante tenemos menos vitalidad, menos energía para encarar las cosas. Por eso es importante limpiarnos de los malos hábitos y las actitudes que nos limitan.
Se recomienda hacer limpieza de todo lo que nos estorba, nos ocupa espacio y tiempo, de alejar a personas que no nos aportan y de cerrar ciclos. Así como limpiar nuestro hogar y nuestro cuerpo para dejar nuestro templo con energía en vibración alta.
RITUALES PARA LUNA MENGUANTE
Comencemos por hacer limpieza de armarios tanto de ropa como alimentos, papeles,… Sacar todo aquello que es viejo, no sirve, está roto para poderlo reemplazar con cosas nuevas.
Ritual para la abundancia :
Disolvemos 3 puñados de sal gruesa (también puede ser rosada) en un litro de agua. Con esta preparación vamos limpiar las superficies sobre las que trabajamos y en las que realizamos actividades con frecuencia (la mesa de trabajo, la encimera de la cocina,…).
Después rociamos este líquido en todos y cada uno de los rincones de la casa, prestando atención de hacerlo bien atrás de las puertas e, incluso, si está bloqueado por algún mueble es importante moverlo y pulverizar.
Si nos queda agua, la tiramos en tierra o en un lugar en el que pueda correr, como el baño o la cocina.
Finalmente, prendemos una vela amarilla y nos visualizamos rodeados de un aura dorada durante unos minutos. Para terminar, afirmamos «gracias, gracias, gracias».
Ritual para limpiar y renovar la energía:
Para este ritual, vamos a preparar un altar con una vela blanca, una copa de agua y un sahumerio de limón.
En un papel blanco, escribimos todos los hábitos, miedos o costumbres que creemos que nos detienen a la hora de avanzar y todo lo que queremos conseguir, es decir, lo que queremos quitar de nuestra vida y lo que queremos que nos llegue. Colocamos el papel al lado de la vela.
Prendemos el sahumerio y la vela con una cerilla. Cerramos los ojos, nos visualizamos sacándonos de encima todo lo negativo y felices realizando todo lo que nos propusimos en el papel. Cuando terminamos la visualización afirmamos: «gracias, gracias, gracias».
Cuando la vela se apaga, quemamos el papel y tiramos el agua en tierra o en una maceta.
Las naranjas prestan bien su energía para amar la magia. Según la mitología, Gea le dio a Hera el Jardín de las Hespérides como regalo de bodas, que estaba lleno de manzanos dorados. Se cree que las “manzanas doradas” dentro del jardín son en realidad naranjas. Quizás a cambio, Hera también le dio a Gea el regalo de una naranja como regalo de bodas antes de casarse con Zeus.
Las naranjas pueden dar un poderoso impulso a la magia y los hechizos de fertilidad. Están asociados con Gea, la diosa de la fertilidad. Los naranjos dan frutos y flores, y cuando se plantan en el jardín pueden bendecir el hogar y evitar la infertilidad.
Las naranjas están asociadas con el éxito y la prosperidad. Las naranjas llevan una energía edificante y energizante, y pueden ayudar a generar felicidad y alegría. Atraen abundancia y buena fortuna.
Las naranjas pueden ayudar a fortalecer los lazos y relaciones de amistad. Regale naranjas, ya sean frescas o especialmente preparadas en postres y platos, a sus amigos y seres queridos para expresar el sentimiento de bendiciones, alegría y amistad.
Lámparas aromáticas de naranja
Con ellas se pueden hacer unas lámparas aromáticas que dejan un aroma increíble en la habitación y son muy fáciles de hacer.
Cortamos una naranja, la limpiamos bien de la pulpa y si podemos dejamos el eje central que es blanco que luego la usaremos como mecha.
Dejamos secar la cascara unos días al sol y ya estará lista para usarse poniendo un poco de aceite de quemador del que nos apetezca. Podemos añadir algunas gotas de aceite de ruda o de salvia blanca.
También se pueden usar las dos partes de la naranja, quitando un circulo en la parte de arriba y colocando unos clavos de olor para proteger y eliminar todo lo negativo del hogar. Añadimos una velita de té (de las que tienen el envase plateado) y dejamos que se consuma la vela. La podemos utilizar tantas veces como queramos.
Y como otra opción tenemos la de vaciar la naranja, colocamos unos clavos de olor alrededor de toda la piel y hacemos un hueco en la parte superior para colocar una velita de té. Si vemos que se mueve, colocar la naranja sobre una base.
¿Cuál de las tres lámparas os gusta mas? Deja tu comentario, gracias!🤗